Bonito del Norte

El lugar de nacimiento del Bonito se sitúa en el mar de los Sargazos, lugar al que migran los ejemplares adultos para realizar la puesta en primavera. Tras su primer año de vida, cuando alcanzan unos 30-40cm de longitud, comienzan su migración desde su lugar de nacimiento hacia aguas del Este – entre Azores, Madeira y Canarias – donde pasan el invierno. Al segundo año, coincidiendo con el final de la primavera, los cardumenes migran en busca de alimento por aguas superficiales, llegando al Golfo de Bizkaia. Persiguen bancos de otros peces más pequeños de los que se alimentan, tales como anchoas y sardina. Y permanecen en nuestras costas hasta el otoño, momento en el que inician el retorno a sus lugares de origen.

Es en estas aguas donde nuestra flota realiza la campaña del Bonito que dura de finales de Junio a primeros de Noviembre.

Pesca con cebo vivo

El Bonito del Norte se captura en el Golfo de Vizcaya mediante la modalidad de pesca tradicional de cebo vivo que consiste en el uso de caña y anzuelo diferenciándose en: cebo vivo y cacea o curricán. En el caso del cebo vivo los barcos pesqueros están parados y disponen de cañas dispuestas a lo largo del mismo manejados por los pescadores. El cardumen se acerca al cebo vivo, que normalmente es anchoa, y cuando pican, los arrantzales lo suben a bordo, pescándose el bonito uno a uno y permitiendo seleccionar aquellos ejemplares de mayor calidad.

La modalidad de pesca con cacea consiste en que el barco va en marcha y a la vez tiene desplegadas varias cañas con cebo artificial y cuando el bonito pesca, lo suben a bordo.

Pesca Artesanal Arroyabe

Pesca sostenible

Esta modalidad proporciona un tipo de pesca sostenible porque no implican capturas accidentales de otras especies ni deterioran el fondo marino, además de poder seleccionar los bonitos con el tamaño mínimo que marca el reglamento.

Óptimas condiciones de frescura

Para mantenerlo en óptimas condiciones de frescura una vez pescados, los bonitos se ponen en agua a cero grados durante cinco horas. Después de ese tiempo se apilan con hielo y se dejan en la nevera a entre cero y menos dos grados. Este tratamiento garantiza la calidad y la frescura del Bonito del Norte.