Propiedades de los berberechos en conserva

Pequeños, sabrosos y con un sabor inconfundible a mar. Los berberechos son uno de esos productos que siempre han estado ahí, en la mesa de muchas familias, sin que hayamos reparado demasiado en todo lo que esconden. Porque detrás de su tamaño discreto hay un perfil nutricional que sorprende, y mucho.

Y la buena noticia es que no hace falta ir a la lonja ni cocinarlos al momento para disfrutar de sus propiedades. Los berberechos en conserva —y en particular los berberechos en lata de calidad— conservan prácticamente intactos todos sus nutrientes. Así que ábrelos, disfrútalos y quédate con todo lo que te contamos a continuación.

¿Qué son los berberechos y por qué son tan valorados?

El berberecho (Cerastoderma edule) es un molusco bivalvo que vive en las costas atlánticas y cantábricas de Europa. En España, las rías gallegas y el litoral cantábrico son sus zonas de producción más reconocidas, y no es casualidad: las aguas limpias y frías de estas costas producen berberechos de una calidad excepcional.

Su popularidad no viene solo de su sabor. Los berberechos son uno de los mariscos con mayor densidad nutricional por caloría, lo que los convierte en un alimento especialmente interesante para quienes quieren comer bien sin excederse en energía.

Propiedades nutricionales de los berberechos

Antes de entrar en detalle, aquí tienes una visión general de lo que aportan los berberechos por cada 100 gramos de producto (peso escurrido en conserva):

  • Calorías: aproximadamente 50-70 kcal
  • Proteínas: entre 10 y 13 g
  • Grasas: menos de 2 g (muy bajas)
  • Hidratos de carbono: prácticamente nulos
  • Hierro: uno de los mariscos más ricos en hierro hemo
  • Vitamina B12: aporte muy destacado
  • Zinc, yodo, fósforo y selenio

En otras palabras: mucha proteína, muy poca grasa, casi sin hidratos y con una concentración de micronutrientes difícil de igualar. ¿Qué más se le puede pedir?

Hierro: la gran baza de los berberechos

Si hay una propiedad por la que los berberechos destacan por encima de cualquier otro alimento, es su contenido en hierro. Y no cualquier tipo de hierro: hierro hemo, el de origen animal, que el organismo absorbe con mucha mayor eficiencia que el hierro de origen vegetal.

Según datos de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), los berberechos se encuentran entre los alimentos con mayor concentración de hierro por ración, por encima incluso de algunas carnes rojas. Esto los convierte en un aliado especialmente valioso para:

  • Personas con anemia ferropénica o propensas a ella.
  • Mujeres en edad fértil, con mayores necesidades de hierro.
  • Personas que siguen dietas bajas en carne roja.
  • Deportistas con alta demanda de oxígeno muscular.

Nuestro consejo es combinarlos con un poco de zumo de limón o con alimentos ricos en vitamina C, ya que esta vitamina potencia aún más la absorción del hierro.

Vitamina B12: esencial para el sistema nervioso y la energía

Los berberechos son una de las fuentes más ricas en vitamina B12 de toda la alimentación. Esta vitamina es imprescindible para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, la formación de glóbulos rojos y el metabolismo energético.

Una ración moderada de berberechos en conserva puede cubrir sobradamente las necesidades diarias de vitamina B12 de un adulto, según los valores de referencia establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Esto los hace especialmente relevantes para:

  • Personas mayores, en quienes la absorción de B12 tiende a reducirse con la edad.
  • Personas que reducen el consumo de carne o productos animales.
  • Quienes notan fatiga o cansancio frecuente sin causa aparente.

Proteínas de alta calidad y bajo aporte calórico

Los berberechos tienen un perfil proteico sorprendente para su tamaño. Con entre 10 y 13 gramos de proteína por cada 100 gramos, y apenas 50-70 kilocalorías, son uno de los alimentos con mejor ratio proteína/caloría que puedes encontrar.

Además, son proteínas completas, que contienen todos los aminoácidos esenciales. Esto los hace interesantes no solo para quienes buscan controlar el peso, sino también para quienes quieren mantener o mejorar su masa muscular sin aumentar mucho la ingesta calórica.

Otros minerales y vitaminas destacados

Más allá del hierro y la vitamina B12, los berberechos esconden otros nutrientes que vale la pena conocer:

Zinc

Mineral esencial para el sistema inmunitario, la cicatrización y el metabolismo de las proteínas. Los mariscos bivalvos, incluidos los berberechos, son una de las mejores fuentes alimentarias de zinc.

Yodo

Fundamental para el correcto funcionamiento de la tiroides, que regula el metabolismo general del organismo. El yodo es especialmente abundante en los productos del mar, y los berberechos no son una excepción.

Selenio

Antioxidante natural que protege las células del daño oxidativo y apoya el sistema inmunitario. Su presencia en los berberechos es otro motivo para incluirlos con regularidad en la dieta.

Fósforo

Interviene en la salud ósea y dental, y en la producción de energía a nivel celular. Los berberechos aportan una cantidad interesante de este mineral por ración.

Propiedades de los berberechos en conserva y en lata: ¿se pierden nutrientes?

Es una pregunta muy habitual, y la respuesta es tranquilizadora. Los berberechos en lata de calidad mantienen prácticamente intacto su perfil nutricional. El proceso de cocción y esterilización que se utiliza en la elaboración de conservas no destruye las proteínas ni los minerales, que son los nutrientes más abundantes en este marisco.

Sí puede producirse una pequeña reducción en algunas vitaminas termosensibles, pero el resultado global es un producto con un valor nutricional muy alto y totalmente comparable al del berberecho fresco cocido.

Además, los berberechos en conserva tienen ventajas prácticas que no conviene ignorar:

  • Están listos para consumir en el momento, sin preparación.
  • Tienen una larga vida útil, lo que facilita tenerlos siempre a mano.
  • El proceso de conserva permite mantener la trazabilidad y el control de calidad del producto.
  • Son una opción económica para consumir marisco de calidad de forma habitual.

La clave está, como siempre, en elegir conservas elaboradas con materia prima de calidad y procesos que respeten el producto. En Arroyabe seleccionamos los berberechos con mimo, para que lo que llega a tu mesa sea lo mejor del Cantábrico.

¿Son los berberechos buenos para la dieta?

La respuesta es sí, y con matices muy positivos. Los berberechos son uno de los mariscos más recomendables dentro de una alimentación equilibrada, por varias razones:

  • Bajo contenido calórico: ideales para quienes cuidan la ingesta energética sin renunciar a comer bien.
  • Alta saciedad: su contenido proteico contribuye a la sensación de plenitud.
  • Sin hidratos de carbono relevantes: compatibles con dietas bajas en carbohidratos.
  • Muy poca grasa: y la que tienen es en su mayoría de tipo insaturado, beneficiosa para el sistema cardiovascular.

Lo importante es disfrutar y variar. Los berberechos pueden ser parte habitual de tu mesa, no un capricho ocasional.

¿Quién debería incluir berberechos en su dieta?

Prácticamente todo el mundo puede beneficiarse de sus propiedades, pero hay perfiles para quienes son especialmente recomendables:

  • Personas con déficit de hierro o anemia: por su excepcional aporte de hierro hemo de alta absorción.
  • Mujeres embarazadas o en período de lactancia: con mayores necesidades de hierro, yodo y vitamina B12 (siempre bajo supervisión médica).
  • Personas mayores: por el aporte de B12, zinc y proteína de calidad.
  • Deportistas: por la combinación de proteína y minerales esenciales para el rendimiento y la recuperación.
  • Personas que reducen el consumo de carne: los berberechos son una fuente excepcional de nutrientes que habitualmente se asocian a la carne roja.

Consejos para sacar el máximo partido a los berberechos en lata

  • Añade un chorrito de limón antes de comerlos: además de realzar el sabor, potencia la absorción del hierro.
  • Acompáñalos con alimentos ricos en vitamina C: tomate, pimiento, perejil fresco… pequeños gestos que multiplican el beneficio nutricional.
  • Aprovecha el líquido de la lata: el caldo que acompaña a los berberechos en conserva concentra minerales y sabor. Úsalo para aromatizar arroces, pastas o salsas.
  • No los mezcles con lácteos en la misma comida si buscas maximizar la absorción del hierro: el calcio puede interferir con su absorción.
  • Consúmelos con regularidad: la constancia es clave para notar los beneficios del hierro y la B12 en el organismo.

Conclusión: los berberechos, pequeños en tamaño y grandes en propiedades

Pocas veces un alimento tan sencillo esconde tanto. Los berberechos son una fuente excepcional de hierro, vitamina B12, proteínas de calidad y minerales esenciales, con un aporte calórico muy bajo y prácticamente sin grasa.

Y lo mejor es que, gracias a las conservas de calidad, puedes disfrutar de todas sus propiedades en cualquier momento, sin complicaciones y con la garantía de un producto elaborado con mimo y respeto por el producto del mar.

Desde Arroyabe queremos que cada lata que abres sea una pequeña ventana al Cantábrico. Te aseguramos que, una vez los incorporas a tu dieta con regularidad, no querrás prescindir de ellos.

Atún para ganar masa muscular

Llega el momento de ponerte el delantal —o de abrir una lata, que para eso estamos—, y te preguntas: ¿qué como si quiero ganar músculo sin pasarme el día en la cocina? La respuesta, muchas veces, está en un producto que tienes a mano, que no caduca rápido y que esconde más nutrientes de los que imaginas: el atún en conserva.

Y no hablamos solo de “proteína”, ese término que se repite hasta el infinito. Hablamos de un alimento completo, respaldado por la ciencia, que puede marcar una diferencia real en tu composición corporal… sin que tengas que convertirte en cocinero profesional. ¿Te contamos por qué?

¿Por qué el atún es clave para ganar masa muscular?

Para que el músculo crezca, el cuerpo necesita tres cosas básicas: el estímulo del ejercicio, suficiente energía y, sobre todo, proteína de calidad. Y el atún cumple con nota en ese último apartado.

El atún es uno de los pescados con mayor contenido proteico por ración. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el atún claro en conserva puede aportar entre 20 y 25 gramos de proteína por cada 100 gramos de producto, con un perfil de aminoácidos excelente y una digestibilidad muy alta.

Pero hay más. El atún también aporta:

  • Omega 3 (EPA y DHA), ácidos grasos que favorecen la recuperación muscular y reducen la inflamación.
  • Vitamina D, que interviene en la función muscular y la absorción de calcio.
  • Vitaminas del grupo B (especialmente B12 y B3), esenciales para el metabolismo energético.
  • Minerales como el fósforo, el magnesio y el selenio, que apoyan el rendimiento físico.

En otras palabras: no es solo proteína. Es un paquete nutricional completo y muy bien equilibrado.

La proteína del atún: calidad y cantidad, ¿verdad?

No todas las proteínas son iguales. Lo que importa no es solo cuántos gramos tiene un alimento, sino si esas proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede fabricar por sí mismo.

El atún es una proteína completa, lo que significa que contiene los nueve aminoácidos esenciales, incluyendo la leucina, especialmente importante para activar la síntesis de proteína muscular. Esto lo coloca al nivel de otras fuentes animales como el huevo o el pollo, pero con la ventaja de que también aporta grasas saludables.

¿Cuánta proteína tiene el atún?

Para hacerlo fácil, aquí tienes un cálculo orientativo:

  • Una lata estándar de atún claro al natural (80 g escurrido) aporta aproximadamente 18-20 g de proteína.
  • Una lata de atún en aceite de oliva del mismo tamaño aporta un perfil similar, pero con algo más de calorías y grasas saludables.
  • El atún claro es el más común en conserva, pero el bonito del norte tiene una textura más firme y un sabor más intenso, también con excelente perfil proteico.

Nuestro consejo es leer siempre la etiqueta del producto que eliges. Las conservas de calidad, como las de Arroyabe, detallan su contenido nutricional con transparencia, para que puedas planificar tu alimentación con seguridad.

Omega 3 y músculo: una combinación que merece atención

El omega 3 se asocia habitualmente con la salud cardiovascular, y con razón. Pero sus beneficios van mucho más allá. Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), los ácidos grasos EPA y DHA tienen propiedades antiinflamatorias que pueden contribuir a una mejor recuperación muscular después del ejercicio.

Además, algunas investigaciones sugieren que el omega 3 puede potenciar la síntesis de proteína muscular, especialmente en combinación con una ingesta adecuada de proteínas y el estímulo del entrenamiento. No es magia, pero sí un complemento muy valioso.

El atún, especialmente el de mayor tamaño como el atún rojo o el bonito del norte, es una de las fuentes más ricas en omega 3 dentro de los pescados azules. Incluirlo en tu alimentación habitual es una de las decisiones más inteligentes que puedes tomar para tu salud muscular y general.

¿Cuánto atún se recomienda comer para subir masa muscular?

Una de las preguntas más frecuentes es: ¿puedo comer atún todos los días? La respuesta honesta es: con moderación, sí. Pero es importante tener en cuenta algunas consideraciones.

Las autoridades sanitarias, como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recomiendan un consumo variado de pescado: al menos 2-3 raciones semanales, alternando entre pescados azules y blancos. En el caso del atún, por su contenido en mercurio (como ocurre con todos los grandes pescados azules), se recomienda no abusar y alternarlo con otras opciones como la sardina, el jurel o el salmón.

Para una persona adulta sana que practica ejercicio regularmente, incluir atún 2-4 veces por semana es perfectamente razonable y compatible con una dieta orientada a la ganancia de masa muscular.

¿Cuándo es mejor comerlo?

No hay un momento mágico, pero sí hay algunas pautas útiles:

  • Después del entrenamiento: es uno de los momentos donde la proteína se aprovecha mejor para la recuperación y la síntesis muscular.
  • En el almuerzo o la cena: como parte de una comida completa con hidratos de carbono de calidad (arroz, pasta, legumbres) y verduras.
  • Como snack proteico: combinado con pan integral, crackers o verduras, es una opción práctica y saciante entre comidas.

Atún en conserva vs. atún fresco: ¿cuál es mejor para el músculo?

Es una duda muy habitual, y la respuesta te va a alegrar si eres fan de las conservas.

Nutritivamente, el atún en conserva de calidad es prácticamente equivalente al fresco en lo que a proteínas se refiere. El proceso de esterilización que se usa para hacer la conserva no destruye la proteína ni altera significativamente los aminoácidos esenciales. Sí puede haber una leve reducción en algunos nutrientes termolábiles, pero el resultado global es un producto con un valor nutricional muy alto.

Además, la conserva tiene ventajas prácticas evidentes:

  • Disponibilidad inmediata, sin necesidad de cocinar.
  • Larga vida útil, lo que evita el desperdicio alimentario.
  • Precio más accesible que el pescado fresco.
  • Trazabilidad clara y etiquetado nutricional detallado.

Lo importante es elegir conservas de calidad: elaboradas con materias primas seleccionadas, sin aditivos innecesarios y con un proceso artesanal que respeta el producto. Eso es lo que hacemos desde Arroyabe, conservando lo mejor del Cantábrico en cada lata.

Consejos prácticos para incluir el atún en tu dieta diaria

No hace falta obsesionarse ni seguir dietas complicadas. Lo importante es disfrutar y variar. Aquí van algunas ideas sencillas para que el atún forme parte de tu alimentación de forma natural y apetecible:

  • Con arroz integral y verduras a la plancha: un plato completo, equilibrado y muy fácil de preparar.
  • En ensaladas: con garbanzos, aguacate, tomate cherry y un buen aceite de oliva. Nutritivo y sabroso.
  • Sobre tostadas de pan integral: con aguacate o hummus, es un desayuno o merienda con proteína de verdad.
  • En wraps o bocadillos: con lechuga, tomate y un poco de queso fresco. Perfecto para llevar.
  • Mezclado con pasta: una clásica que nunca falla. Añade un poco de tomate natural y albahaca y listo.
  • Como relleno de pimientos o aguacates: una opción más elaborada visualmente, pero igual de fácil.

Lo importante es que no se convierta en una rutina aburrida. Cada día una aventura diferente sin salir de casa, ¿verdad?

¿Qué tipo de atún en conserva elegir?

No todos los atunes son iguales, y aquí la elección importa. Estos son los criterios que te recomendamos tener en cuenta:

Tipo de atún

  • Atún claro (Thunnus albacares o similares): el más común, con un sabor suave y textura jugosa.
  • Bonito del norte (Thunnus alalunga): pescado en el Cantábrico, con una carne más blanca, firme y de sabor más intenso. Es la joya de las conservas de esta región.
  • Atún rojo (Thunnus thynnus): más graso y con un sabor más profundo. Menos habitual en conserva pero de gran calidad.

Líquido de cobertura

  • Al natural: menos calorías, sabor más limpio. Ideal si quieres controlar la ingesta calórica.
  • En aceite de oliva: aporta grasas saludables adicionales y una textura más rica. Nuestra recomendación para quienes buscan un perfil nutricional más completo.
  • En escabeche: una opción con más sabor, pero con mayor contenido en sodio.

Calidad y origen

La clave está en elegir conservas de calidad y frescura, elaboradas con materia prima seleccionada y procesos que respetan el producto. Mira la procedencia del pescado, el tipo de pesca y si la marca trabaja con criterios de sostenibilidad. Son señales de un producto auténtico.

Conclusión: el atún, tu aliado de siempre para comer bien y cuidar tu cuerpo

El atún no es una moda ni un suplemento pasajero. Es un alimento de toda la vida, con una densidad nutricional excepcional, que puede ayudarte a ganar músculo de forma real y sostenible si lo incorporas con cabeza en tu alimentación.

Proteína de alta calidad, omega 3, vitaminas y minerales… y todo en una lata que puedes abrir en segundos. ¿Qué más se le puede pedir?

Desde Arroyabe queremos darte soluciones sencillas y sabrosas. Nuestro consejo es apostar por ingredientes de calidad, disfrutar del proceso y no complicarse la vida. Conservas como las de Arroyabe te permiten tener pescado del Cantábrico de primera calidad siempre a mano, listo para cuando lo necesites.

Te aseguramos que, una vez pruebes la diferencia, no querrás volver atrás. ¡Vamos a ello!

Pescado bueno para el colesterol: qué dice la ciencia y cuáles elegir

Si te preguntas qué pescado es bueno para el colesterol, la evidencia científica apunta claramente al pescado azul como una de las mejores opciones dentro de una dieta equilibrada. En este artículo explicamos por qué, qué dice la ciencia, qué especies son las más beneficiosas y cómo encajan las conservas de pescado en este contexto.

¿Qué pescado es mejor para el colesterol? El pescado azul —como el atún, el bonito del norte y las anchoas— es el más recomendado para mejorar el perfil lipídico gracias a su contenido en omega-3, concretamente EPA y DHA. Consumirlo al menos dos veces por semana está asociado a mejores marcadores cardiovasculares, especialmente triglicéridos y HDL.

 

¿Por qué el pescado puede ayudar con el colesterol?

El efecto del pescado sobre el colesterol no es magia: tiene una base bioquímica bien documentada. Los pescados azules son ricos en ácidos grasos poliinsaturados omega-3, concretamente EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico).

Estos ácidos grasos actúan sobre el perfil lipídico de varias formas:

  • Reducen los triglicéridos en sangre, uno de los marcadores más sensibles a la dieta.
  • Aumentan el HDL, el llamado “colesterol bueno”, que actúa retirando el exceso de colesterol de las arterias hacia el hígado para su eliminación.
  • No elevan el LDL y, cuando sustituyen a grasas saturadas en la dieta, contribuyen a reducirlo.
  • Tienen efecto antiinflamatorio sobre la pared arterial, lo que reduce el riesgo cardiovascular más allá del colesterol en sí.

Es importante matizar: el pescado azul no es un medicamento ni sustituye al tratamiento farmacológico si tu médico lo ha indicado. Su beneficio se produce en el contexto de una dieta equilibrada. Lo que sí está respaldado por la evidencia es que incluirlo de forma regular está asociado a mejores marcadores cardiovasculares.

¿Qué tipo de colesterol mejora el pescado azul?

Esta distinción es importante y a menudo se simplifica demasiado. El colesterol no es una sola cosa, y el pescado azul no actúa igual sobre todos sus tipos:

Triglicéridos: aquí es donde la evidencia es más sólida. El consumo regular de omega-3 de origen marino está asociado a una reducción significativa de los triglicéridos, especialmente en personas con valores elevados.

HDL (colesterol “bueno”): el consumo de pescado azul tiende a elevar ligeramente los niveles de HDL, lo cual es positivo porque el HDL recoge el exceso de colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado para eliminarlo.

LDL (colesterol “malo”): el efecto directo del omega-3 sobre el LDL es más modesto. Sin embargo, cuando el pescado sustituye proteínas ricas en grasas saturadas (como ciertos cortes de carne roja), la reducción de LDL puede ser notable. Es el efecto de sustitución, no del omega-3 en sí.

Esto es clave para entender por qué los especialistas hablan de “mejorar el perfil lipídico” en lugar de “bajar el colesterol” de forma genérica.

Pescado azul y colesterol: qué lo diferencia del pescado blanco

El pescado blanco (merluza, bacalao, dorada, lubina) es muy saludable y bajo en grasa, pero su contenido en omega-3 es muy inferior al del pescado azul. La diferencia radica en la cantidad y tipo de grasa.

El pescado azul acumula grasa en su músculo —de ahí su color más oscuro y sabor más intenso— y esa grasa es predominantemente insaturada. Para el objetivo concreto de mejorar el perfil lipídico, el pescado azul es claramente el más indicado. El blanco también aporta beneficios (proteínas de calidad, bajo aporte de grasas saturadas), pero no tiene el mismo impacto sobre triglicéridos y HDL.

Pescado para mejorar el colesterol: cuáles elegir

Las tres especies de pescado azul más habituales en la dieta española —y las más estudiadas en este contexto— son el bonito del norte, el atún y la anchoa. Las tres comparten un perfil nutricional rico en omega-3 y proteínas de alto valor biológico, aunque con matices que vale la pena conocer.

Atún y colesterol

Sí, el atún es bueno para el colesterol, dentro de los términos que hemos explicado. Es uno de los pescados azules más accesibles y estudiados, y su composición lo hace especialmente interesante: alto en proteínas, bajo en grasas saturadas, buena fuente de omega-3 y rico en selenio, un mineral antioxidante con papel en la salud cardiovascular.

En cuanto al atún en conserva, la clave está en el líquido de cobertura. El atún al natural es el más ligero; el atún en aceite de oliva virgen extra añade grasas monoinsaturadas adicionales, lo que lo convierte en una opción excelente desde el punto de vista cardiovascular. Un aspecto importante: el proceso de enlatado no destruye los ácidos grasos omega-3, que se preservan de forma comparable al pescado fresco.

Bonito del norte y colesterol

El bonito del norte presenta una concentración de omega-3 superior a la del atún claro. Capturado en el Cantábrico en verano, cuando su contenido en grasa es máximo, es uno de los pescados azules con mejor perfil nutricional para contribuir a mejorar los triglicéridos y el HDL dentro de una dieta equilibrada.

Su conserva —cuando el proceso de elaboración respeta la materia prima— mantiene prácticamente intacto ese valor nutricional.

Anchoas y colesterol

Sí, las anchoas son buenas para el colesterol dentro de una dieta equilibrada, ya que aportan omega-3 en cantidades significativas. De hecho, por cada 100 g, su concentración de EPA y DHA es comparable a la de pescados azules mucho más grandes.

Las anchoas en conserva también son una fuente notable de calcio, vitamina D y vitamina B12. El único matiz relevante es el sodio: el proceso de salazón eleva el contenido en sal, lo que puede ser un factor a considerar para personas con hipertensión arterial. Para la mayoría de las personas, sin embargo, las anchoas en conserva son perfectamente compatibles con una dieta orientada a mejorar el colesterol.

Tabla comparativa: omega-3 en los pescados azules más habituales en España

Especie Omega-3 aprox. (por 100 g) Observaciones
Bonito del norte 1,2 – 2,0 g Mayor concentración en temporada de verano
Anchoa 1,0 – 2,0 g Alta densidad nutricional en pequeño volumen
Atún claro 0,5 – 1,5 g Muy accesible; preserva omega-3 en conserva
Caballa 2,5 – 3,5 g Alta concentración, menos habitual en conserva
Sardina 1,5 – 2,5 g Excelente y económica

Valores orientativos. Varían según especie, temporada, tamaño del ejemplar y método de conservación.

¿Cuánto pescado azul hay que comer para notar efecto?

Las principales guías de nutrición cardiovascular —entre ellas las de la Sociedad Española de Cardiología y la American Heart Association— recomiendan un consumo de al menos 2 raciones de pescado azul por semana, con una ración equivalente a unos 100-150 g.

A esa frecuencia, la mayoría de estudios observacionales detectan mejoras en los marcadores lipídicos, especialmente triglicéridos, al cabo de varias semanas o meses de consumo regular. No es un efecto inmediato, sino el resultado de un patrón dietético sostenido.

Las conservas de pescado facilitan enormemente este objetivo: tener atún, bonito o anchoas en la despensa elimina la barrera de tener que comprar pescado fresco varias veces por semana.

Preguntas frecuentes

¿El pescado azul en conserva tiene los mismos beneficios que el fresco? Sí, en términos generales. El proceso de esterilización puede afectar mínimamente algunos nutrientes, pero el contenido en omega-3 se preserva bien. La calidad de la materia prima y el método de elaboración son los factores más determinantes.

¿El aceite de la lata de atún tiene omega-3? Una pequeña parte de los omega-3 del pescado se transfiere al aceite de cobertura durante la conservación. Si consumes ese aceite —por ejemplo, aliñando una ensalada— aprovechas también esa fracción.

¿Las anchoas en conserva son buenas para el colesterol aunque tengan sal? La sal no afecta directamente al colesterol, pero puede ser relevante si también tienes hipertensión. En ese caso, consúltalo con tu médico; una opción es enjuagarlas ligeramente antes de comerlas.

¿Puedo sustituir el pescado fresco por conservas en mi dieta para el colesterol? Sí. Las conservas de pescado azul de calidad son una alternativa válida y práctica. Lo importante es la frecuencia de consumo y la calidad del producto, no el formato.

Conclusión

El pescado azul es uno de los alimentos con mayor evidencia para contribuir a mejorar el perfil lipídico dentro de una dieta equilibrada. Su riqueza en omega-3 actúa principalmente sobre los triglicéridos y el HDL, y su efecto sobre el LDL es más notable cuando sustituye a fuentes de proteína ricas en grasas saturadas.

Las conservas de pescado azul de calidad son una forma práctica y efectiva de alcanzar la frecuencia de consumo recomendada. Puedes explorar las opciones de bonito del norte, atún y anchoas del Cantábrico de Arroyabe en www.arroyabe.es.

 

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye al consejo médico. Si tienes el colesterol elevado, consulta siempre con tu médico o especialista en nutrición antes de hacer cambios en tu dieta.

Pescados para hipertensos: recomendados, prohibidos y consejos

Su valor nutricional está fuera de duda, pero su composición puede generar dudas sobre si está recomendado o no para personas con hipertensión. Un resumen breve: los pescados para hipertensos más recomendados son los que tienen bajo contenido en sodio y un aporte significativo de ácidos grasos omega 3.

Entonces, ¿cuáles son los más adecuados? ¿Qué preparaciones se recomiendan especialmente? ¿Qué pasa con las conservas? Te contamos cómo puedes incluir el pescado en tu dieta si tienes hipertensión.

¿Un hipertenso puede comer pescado?

Pescado e hipertensión no son incompatibles en absoluto, al contrario. Una persona hipertensa puede comer pescado y es muy recomendable que lo haga, considerando que es una fuente excelente de proteínas de alta calidad, grasas saludables, vitaminas y minerales esenciales.

El pescado azul, en particular, contiene ácidos grasos omega 3 que contribuyen a la salud cardiovascular, al reducir los niveles de triglicéridos y mantener el colesterol bajo control. Solo hay que escoger especies y modos de conservación que presenten bajo contenido en sodio.

¿Qué tipo de pescado es bueno para la hipertensión?

Los pescados más recomendados para personas que padecen hipertensión son los ricos en omega 3 y bajos en sodio. Responden a estas características variedades como el arenque, el atún rojo y la trucha, especialmente. También son muy recomendables otros túnidos como el Bonito del Norte y el atún claro, así como la caballa, la sardina y el salmón. Dentro del pescado blanco, la merluza y la dorada son excelentes opciones.

La toma de decisiones consciente no termina a la hora de elegir qué pescado consumir, sino cómo prepararlo. Para comerlo de una forma lo más saludable posible y asegurarte de no acabar agregando sodio de más, lo mejor es cocinarlo al vapor, al horno o a la plancha sin agregar rebozadas ni salsas. De esa forma tampoco renuncias al sabor.

¿Qué pescado debe evitar una persona con hipertensión?

Como indica la Fundación Española del Corazón, son numerosos los estudios que demuestran que reducir la cantidad de sodio disminuye también la presión arterial. Sin embargo, no hay pescados prohibidos o poco recomendados en sí mismos, sino formas de conservarlo o prepararlo menos indicadas.

Conviene evitar los pescados ahumados, secos o en salazón, una forma muy frecuente de preparar bacalao, anchoas, arenques o salmón. Además, es mejor optar por pescado fresco o conservas de buena calidad y desechar preparados ultraprocesados que contienen pescado.

¿Las conservas de pescado son buenas para hipertensos?

Las conservas de pescado brindan un formato práctico, cómodo y muy nutritivo de introducir más pescado en el menú semanal. Las opciones al natural y bajas en sal son las más adecuadas para hipertensos, ya que permiten obtener todos los beneficios del pescado sin comprometer la salud. En cambio, los pescados ahumados o en salazón tienen que ser de consumo muy ocasional.

Pescados para hipertensos disponibles en Arroyabe

Una buena forma de asegurarte de que eliges el mejor pescado para hipertensos es escoger marcas de calidad como Arroyabe. Seleccionamos cuidadosamente las piezas y utilizamos métodos tradicionales de elaboración para respetar al máximo sus propiedades y cuidar tu salud. Entre nuestros productos puedes encontrar opciones bajas en sodio.

Bonito del Norte bajo en sal

Una pieza única por su sabor y textura que se pesca de forma sostenible y presenta buen perfil nutricional, dado su contenido aceptable de sodio y rico en ácidos grasos 3.

El tarro de cristal de Bonito del Norte bajo en sal tiene un 78% menos del mineral, así que no tienes que preocuparte por los excesos. Puedes incluirlo en tu régimen hiposódico sin problemas.

Atún claro al natural

El líquido de cobertura es agua, por lo que no solo es bajo en sodio, sino que es una opción ideal para dietas hipocalóricas o de control de peso. El atún claro es ligero, sabroso y nutritivo, así que no puede faltar en tu despensa para incorporarlo a ensaladas, platos fríos, bocadillos, tortillas, cocas… ¡Lo que se te ocurra!

Otros pescados adecuados en conserva

Un hipertenso puede comer pescado de diferentes variedades con preparados saludables que no supongan riesgo. Además de las mencionadas, otras conservas recomendables son:

  • Aguja. Se le llama también relanzón o botakarra, y es un pescado parecido a la sardina. Conservado en aceite de girasol, es rico en omega 3, vitaminas y calcio.
  • Ventresca de atún claro. Es la parte más tierna y suave del atún, con un sabor jugoso. Tiene algo contenido en omega 3 y muy poca grasa, además de ser bajo en sodio.

Consejos para incluir pescado en una dieta baja en sodio

Como ves, es fácil incluir pescados en una dieta baja en sodio y cuidar tu salud. Para disfrutar a la vez que te cuidas, puedes anotar estos consejos extra:

  • Mantén el consumo de sal por debajo del mínimo. Trata de mantener la ingesta por debajo de los 6 g diarios, lo equivalente a una cucharadita de postre al día (unos 2.500 mg de sodio).
  • Mira el etiquetado. Escoge productos que tengan menos de 0,5 o 500 mg de sodio por cada 100 g de producto.
  • Busca tus sustitutos naturales para la sal. Utiliza especias o hierbas en lugar de sal para dar sabor. En particular, el pescado combina bien con eneldo, zumo de limón o pimienta, entre otros.
  • Acompaña con vegetales frescos. No solo dan sabor, sino que su composición y propiedades mejoran la absorción de grasas saludables, vitaminas y minerales del pescado. Por ejemplo, la patata tiene potasio, que contrarresta el sodio, y aporta carbohidratos para obtener un plato más completo.
  • Varía el cocinado. Lo más saludable es cocinar al vapor, el horno o la plancha, tres opciones que te pueden dar mucho juego en la cocina. Además, las conservas resultan muy prácticas porque están listas para consumir y son muy versátiles.

Los pescados para la hipertensión no solo no están contraindicados, sino que tienen un aporte nutricional muy interesante para preservar la salud cardiovascular. Solo necesitas vigilar la cantidad de sal por producto, pero, una vez que te hagas con tus básicos de confianza, podrás experimentar en la cocina para disfrutar creando y comiendo a la par que te cuidas. En esa aventura cotidiana, las conservas de pescado son excelentes aliados.

¿Cuáles son los pescados con más omega 3?

Los pescados ricos en omega 3 son fundamentales en la dieta por su alto contenido en este ácido graso esencial, que contribuye a la protección cardiovascular y a la función cerebral.

Conocer cuáles son las variedades que más omega 3 tienen te ayuda a tomar decisiones conscientes a la hora de adquirir la materia prima, confeccionar y preparar tu menú semanal. Para ayudarte a hacerlo, te dejamos esta guía útil.

¿Qué es el omega 3 del pescado y cuáles son sus beneficios?

El omega 3 es un ácido graso poliinsaturado que nuestro organismo toma a través de la alimentación. Entre los alimentos más ricos en este nutriente esencial está el pescado azul, aunque hay especies del pescado blanco con un perfil nutricional interesante que también contienen valores significativos. En cuanto a vegetales, las semillas de linaza, las de chía, las nueces y el tofu también son ricos en esta grasa saludable.

Entre sus beneficios para la salud están los siguientes, según informa National Institutes of Health:

  • Protege el sistema cardiovascular, previniendo enfermedades.
  • Contribuye a regular el colesterol y los triglicéridos. Puede ayudar a bajar la presión arterial.
  • Contribuye a la buena salud del cerebro y la memoria.
  • Ayuda a desinflamar las articulaciones. Puede ayudar a combatir los efectos de la artritis reumatoide en combinación con fármacos.

Hay estudios que apuntan a la contribución del omega 3 en la prevención del cáncer (el de mama y, posiblemente, también el colorrectal), al alzheimer y la demencia, así como ante la degeneración macular y la degeneración del ojo seco, si bien hay resultados contradictorios en los estudios que requieren más investigación.

Lista de pescados ricos en omega 3

Entre los pescados con más omega 3, estos son algunos de los más conocidos y consumidos en nuestro país. Seguro que varios de ellos ya forman parte de tu dieta habitual.

Boquerón

Solo 100 g de boquerones contienen 2,04 g de omega 3, aunque a esta variedad poca presentación le hace falta para convencer. Es uno de los más apreciados y valorados de nuestra gastronomía.

En las tierras del cantábrico se le llama “bocarte” o “bokarta” al boquerón capturado o consumido en fresco, “boquerón” cuando se elabora en vinagre y “anchoa” cuando se elabora en sal para conservas. Esta última merece especial mención por el mantenimiento de propiedades nutricionales y por el sabor.

Sardinas en aceite

Las sardinas en aceite, como las frescas, tienen un alto valor nutricional, pero también merecen mención específica por la tradición artesana de su elaboración en conserva, por su facilidad de consumo y por su popularidad en nuestro país.

Entre los pescados con omega 3, las sardinas en aceite contienen 1,83 g por cada 100 g, del total de 5,3 g de ácidos grasos poliinsaturados. También es muy rico en proteínas, vitaminas (B12, B6, niacina, riboflavina y vitamina D) y minerales (sodio, calcio, potasio y fósforo, principalmente).

Atún

En una lista de fuentes de omega 3 en el pescado, el atún no podía faltar. Sin embargo, conviene distinguir entre especies, ya que no es lo mismo atún rojo que blanco o que claro, aunque todas sean del género de los túnidos.

  • Atún rojo (Thunnus thynnus). Una de las especies más ricas en omega 3, con 3,34 g por cada 100 g. Su carne es roja, intensa y grasa, por lo que se aprecia mucho en crudo o a la plancha.
  • Atún claro (Thunnus albacares). Es más magro que el atún rojo, luego popular en las dietas hipocalóricas y muy socorrido para el día a día en conserva. Se calcula que el atún claro contiene 3,20 g de omega-3 por cada 100 g, con variaciones según el proceso de enlatado.
  • Atún blanco o Bonito del Norte (Thunnus alalunga). Su aporte de omega-3 no es para nada desdeñable: alrededor de 1 g por cada 100 g. Su carne clara y tierna, junto a su sabor suave, lo convierten en un manjar al alcance de cualquier familia, sobre todo, en conservas.

Angula

El alevín de la anguila es el único “pezqueñín” de pesca permitida en España. Se considera un manjar y se reserva para ocasiones especiales, aunque cuenta con un sucedáneo de surimi más económico, las gulas, de textura y sabor similar.

Por cada 100 g de porción comestible contiene 0,86 g de ácidos grasos omega 3, y 16,3 g de proteínas, además de 270 mg de potasio y 170 mg de fósforo.

Arenque

Es un pez muy parecido a la sardina por su forma. Es bastante graso, ya que el 9% de su composición corresponde a lípidos.

Una forma de consumo muy popular es ahumado o en salazón, una elaboración que potencia su perfil nutricional y aporta 2,26 g de omega 3 por cada 100 g. Más incluso que fresco, que tiene 1,36 g, debido al efecto de la concentración.

Caballa

Es un pescado azul económico y nutritivo que se consume mucho, tanto fresco (cocinado al horno, por ejemplo) como en conservas. Hay especies de la misma familia y que reciben el mismo nombre común muy vinculadas a la gastronomía del sur, donde cuentan con su propia indicación geográfica protegida (IGP).

Ocupa un lugar destacado en el top de pescados con más omega 3, ya que contiene 2,05 g por cada 100 g. También destaca por su alto contenido de proteínas, potasio y fósforo.

Salmón

Se ha convertido en uno de los más populares por su protagonismo en los menús de personas con relevancia pública que comparten en redes la vida fit (hábitos saludables para la buena forma física y la salud).

Lo cierto es que se viene a la cabeza al pensar en opciones saludables. Tiene 1,64 g de omega 3, 18,4 g de proteínas, 310 mg de potasio y 250 mg de fósforo por cada 100 g de producto, entre otros macro y micronutrientes. Por eso incorporarlo a tu dieta fresco o en conserva parece una buena idea.

Trucha

Pertenece a la familia de los salmónidos, como el salmón, pero es más económico y de sabor más suave. Por eso es tan popular en la gastronomía de nuestro país y cuenta con elaboraciones muy arraigadas a ciertas zonas, como la clásica trucha a la navarra con jamón.

Si no piensas en esta especie al preguntarte por pescado rico en omega 3, lo harás a partir de ahora: tiene 1,62 g por cada 100 g de producto. Se considera un producto cardiosaludable que solo tiene un 3% de contenido en grasa.

Entonces, ¿cuál es el pescado con más omega 3?

El atún rojo es el pescado con más omega 3, seguido de atún claro, arenque, caballa, boquerón, sardina, salmón, trucha, bonito, anguilas y angulas y pez espada.

La mayoría de los anteriores son pescados azules grasos, aunque la trucha se considera semigrasa y es clasificable en ambos grupos. Si prefieres pescados más ligeros para controlar la ingesta de calorías, sin renunciar al aporte de omega 3, la carpa, el mero y la merluza son buenas opciones.

¡Lo importante es variar! Combinar las distintas variedades en tus menús tiene un impacto directo en tu dieta y en tu salud: te permite disfrutar de todas las elaboraciones y, a la vez, obtener los diferentes beneficios nutricionales de cada una. Los pescados ricos en omega 3 protegen tu salud cardiovascular y son de fácil incorporación a tu dieta, ya que muchos de ellos se pueden consumir de forma cómoda y rápida en conservas.

¿Cuáles son los nutrientes del pescado?

¿Disfrutas comiendo pescado? Se trata de un alimento sabroso que da lugar a tantos platos como tu creatividad alcance. Pero lo mejor es que, mientras estás disfrutando, estás apostando por una materia prima de calidad que blinda tu salud.

Los nutrientes del pescado lo convierten en un imprescindible de la dieta, gracias a su alta cantidad de proteínas y a los ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales. Exactamente, ¿cuáles son los nutrientes del pescado? Repasamos sus principales propiedades y cómo aprovecharlas al máximo.

Nutrientes principales del pescado

Las variedades de pescado tienen un denominador común, que son las proteínas y los micronutrientes esenciales. Pero cada especie tiene una composición distinta que invita a introducir variedad en la dieta, por la aportación y por la mezcla de sabores.

Bonito del Norte

La joya del Cantábrico, el que ha generado toda una cultura que identifica a pescadores, conserveras y otros profesionales del mar, y que reafirma nuestro compromiso de conocerla, cuidarla y respetarla. El principal nutriente del pescado, la proteína, se encuentra muy presente en el bonito: consumes 31,6 g por cada ración de producto (160 g). Destaca también en ácidos grasos insaturados, selenio, fósforo, potasio, vitamina D, B6, B12 y niacina.

Mención especial merece la ventresca de Bonito del Norte. Es la parte que se encuentra entre la sotabarba y el vientre, conocida como “chaleco”, muy apreciada por ser la más jugosa. La cantidad de proteínas por ración es mayor, 37,1 por cada 150 g y, además de los micronutrientes ya mencionados, destaca también la tiamina o vitamina B1.

Atún claro

El atún claro, también llamado Thunnus Albacares, o atún Yellowfinn, es una de las estrellas de las conservas, un formato saludable, cómodo y práctico que motiva que este pescado esté entre los más consumidos de España.

Además de por su alto contenido en proteínas, destaca por el aporte de vitamina D, hierro y fósforo. Toda una fuente de energía que mantiene la salud de los huesos y el sistema inmunológico.

Anchoas

Las anchoas son bocartes o boquerones sometidos a un proceso de despiece, lavado y salazón que dan lugar a un producto único muy apreciado. En cuanto al principal nutriente del pescado, la proteína, la anchoa contiene 8,2 g por cada ración de 30 g, el 27% del contenido.

Un 9% es grasa saludable y, en cuanto a micronutrientes, destaca por ser fuente de selenio, fósforo, calcio, hierro, zinc, vitaminas B2 y B3 (riboflavina y niacina), vitamina B12 y vitamina D.

Sardinillas

Sardinilla y bocarte conforman la dupla estrella de los pescados azules en España. Como las anteriores, se consumen mucho en conserva, sobre todo, con aceites vegetales.

Una sola ración de sardinillas puede cubrir casi la totalidad de la demanda diaria de ácidos grasos omega 3 y proteínas, ya que hablamos, respectivamente, de 18,1 y 7,5 g por cada 100 g. También contiene fósforo, selenio y vitaminas B2, B3, B6, B12 y D.

Aguja

La aguja o relanzón debe su nombre a su peculiar forma puntiaguda. Se pesca en el mar Cantábrico entre otoño e invierno, y es un pescado azul parecido a la sardina por sus propiedades.

Si la consumes en conserva con aceite vegetal, uno de los formatos más apreciados, obtendrás los principales nutrientes del pescado en su máxima calidad: 8,7 g de grasas saludables y 25,6 g de proteínas por cada 100 g, además de vitaminas A, B, E y minerales como el calcio.

Beneficios de comer pescado

Hemos repasado las propiedades del pescado, pero ¿qué beneficios aportan los macronutrientes y micronutrientes a tu salud?

  • Protege la salud cardiovascular por el contenido en ácidos grasos omega 3 saludables.
  • Mejora la función cerebral gracias a la vitamina B12, principalmente.
  • Mantiene la función muscular, especialmente por la aportación de magnesio y potasio.
  • Conserva la salud de los huesos y los dientes, tanto por la aportación de calcio y fósforo como por la presencia de vitamina D, que favorece la absorción y utilización de ambos minerales.
  • Mantiene la salud de las uñas y el pelo, gracias a micronutrientes como el selenio.
  • Contribuye al buen estado de la piel y la vista por el contenido en vitamina A, entre otros.

¿Cómo aprovechar mejor los nutrientes del pescado?

Es útil conocer cuáles son los nutrientes del pescado para tomar decisiones conscientes a la hora de alimentarnos, ya que la buena dieta diaria es un pilar para nuestra buena salud. Por eso, más allá de conocer las especies y su composición, es recomendable consumirla con el mejor criterio para sacarle el máximo partido. Estos son nuestros consejos:

  • Introduce en tus menús semanales diferentes tipos, incluyendo pescados blancos y azules. Como hemos visto, cada uno tiene una composición nutricional interesante como para desaprovecharla.
  • Consume conservas de pescado realizadas con métodos tradicionales que preservan sus nutrientes. Además, los aceites vegetales y escabeches que se utilizan mantienen parte de sus vitaminas liposolubles.
  • Acompaña su consumo con vegetales de calidad, en crudo o cocinados. Los pimientos, por ejemplo, tienen vitamina C que mejora la absorción de hierro, por lo que una ensalada de bonito o atún con pimientos asados es un excelente entrante y un clásico de nuestra gastronomía.
  • Prioriza métodos de cocción saludable si optas por pescado fresco. El vapor, la plancha o el horno ayudan a conservar mejor sus propiedades.

¿Cuál es tu variedad favorita? Recuerda que las conservas, además de ofrecerte una amplia gama de pescados a elegir, tienen buena relación calidad-precio, se mantienen en óptimas condiciones durante mucho tiempo y representan una forma muy cómoda y rápida de aprovechar los nutrientes del pescado. ¡Basta con abrir y servir!

¿Cuáles son los pescados blancos? Lista y propiedades

El pescado blanco es un alimento esencial en los menús saludables y nutritivos. Tiene bajo contenido en grasa, se digiere bien y contiene proteínas, omega 3 y otros nutrientes de mucho valor. Además, su sabor y sus posibilidades de cocinado lo convierten en una opción ideal para niños.

¿Cuáles son los principales pescados blancos? Te contamos más sobre algunas variedades más comunes y consumidas.

Características del pescado blanco

Como recuerda la asociación empresarial de acuicultura de España, Apromar, el pescado blanco tiene características muy apreciadas tanto a nivel nutricional como gastronómico:

  • Solo tiene entre un 1% y un 3% de grasa en músculo, por lo que es más ligero que el pescado azul. Por eso se aconseja con frecuencia en una dieta hipocalórica, ya que son unas 120 calorías por cada 100 gramos.
  • Tiene proteínas de alto valor biológico, vitaminas A y B (como la B6 y la B12) y minerales como el yodo y el calcio.
  • Su carne, de sabor suave y tierna, se adapta fácilmente a cualquier elaboración: a la plancha, rebozado, al horno, en purés y sopas, con arroces, en croquetas… ¡Los niños lo disfrutan especialmente!

Por lo tanto, es muy recomendable incluir el pescado blanco en la dieta para favorecer el crecimiento y desarrollo de los tejidos, proteger la salud cardiovascular y ósea y, en general, mantener el funcionamiento correcto del organismo.

pescado de carne blanca

Listado de pescados blancos

Dentro de la categoría de pescado blanco, la lista es amplia. Seguro que estás familiarizado con muchas de las siguientes especies y que forman parte de tu día a día desde la infancia. Presentan la gran ventaja de la versatilidad: se adaptan bien tanto a un plato simple cuando tienes problemas gastrointestinales como a una elaboración digna de buen restaurante.

A continuación, repasamos algunas de las variedades más consumidas en España y sus propiedades nutricionales de la mano de la Fundación Española de la Nutrición.

  • Merluza

Es uno de los pescados blancos más consumidos en España por sus posibilidades culinarias, su sabor y su relación calidad-precio. Tiene un porcentaje de grasa inferior al 3%, y de ella destacan los ácidos grasos poliinsaturados omega-3. Además, su contenido en vitamina B12 cubre el 80% de la ingesta recomendada para mujeres y hombres entre 20 y 39 años, y también es fuente de vitamina B3 y de minerales como el selenio, el fósforo y el potasio.

  • Bacalao

Entre los pescados blancos, este no podía faltar en la lista. Se consume mucho en salazón y hay toda una cultura alrededor por su protagonismo en épocas como la Semana Santa en puntos de la geografía española. Es sabroso y de fácil digestión por ser uno de los más magros, ya que acumula la grasa en el hígado en lugar de en los músculos. Es una fuente de ácidos grasos omega-3, proteínas, minerales y vitaminas, destacando la B6 y la B12.

  • Lenguado

Su carne fina lo convierte en opción ideal como segundo plato para el almuerzo o para las cenas de los más pequeños. Contribuye a su desarrollo gracias a su alto valor nutricional: es fuente de ácidos grasos omega-3, proteínas, selenio, fósforo, yodo y vitaminas B12, B3 y B6.

  • Rape

Su sabor suave y su textura firme se adaptan a cualquier tipo de receta, desde el cocinado al horno con algún acompañamiento a los guisos marineros y las calderetas, pasando por su uso como relleno en albóndigas, croquetas, canelones… Tiene proteínas, selenio, fósforo y vitaminas B12 y B3. En concreto, una sola ración cubre el 110% de la ingesta recomendada de vitamina B12 en un hombre adulto que realiza actividad física moderada, según la FEN.

  • Dorada

La dorada abierta a la espalda y cocinada al horno sobre una base de patata y cebolla es un clásico para muchos hogares españoles. Lo cierto es que es muy buena opción por su contenido en potasio, fósforo y selenio, además de proteínas y vitaminas B12, B3, B6 y D. Y todo ello con solo 1 gramo de grasa por cada 100.

  • Lubina

Como sucede con la dorada, es muy frecuente cocinar lubina a la espalda en el horno con guarnición de patatas y algunas verduras. Se trata de un plato muy completo por el aporte de macronutrientes, destacando el papel de la lubina: tiene ácidos grasos omega-3, fósforo, selenio y potasio. Entre las vitaminas, destaca la B12, presente en una cantidad equivalente o superior a las carnes, huevos y quesos.

¿Cuál es el pescado blanco más sano?

Como ves, hay muchas especies con un valor nutricional elevado, así que decidir cuál es el mejor pescado depende de las necesidades y los gustos de cada familia. Entre los anteriores, la merluza es muy valorada y consumida por ventajas que van más allá del aporte de nutrientes: es fácil de encontrar y asequible.

Por eso, más allá de centrarte en escoger el mejor pescado, nuestro consejo es que compongas una dieta variada y optes por modos saludables de cocinarlo. Es más conveniente priorizar la preparación al horno, al vapor o a la plancha, y dejar la fritura o el acompañamiento con salsas industriales para un consumo ocasional.

Saber cuál es el pescado blanco e incorporarlo a la dieta, con un cocinado saludable y que guste a toda la familia, es una buena decisión para enseñar y establecer buenos hábitos alimentarios, así como cuidar tu salud. Su bajo contenido en grasa lo hacen apto para un uso cotidiano, aunque complementario a los pescados azules para lograr una dieta equilibrada.

pescado blanco en plato servido

¿Cuáles son los pescados azules y sus beneficios para la salud?

Los pescados azules se consideran joyas gastronómicas, y no porque sean bocados de lujo solo al alcance de unos pocos. Es por su riqueza nutricional, su sabor y su versatilidad. Poseen alto contenido en ácidos grasos omega 3, vitaminas y minerales, lo que contribuye a la buena salud cardiovascular. Y su variedad es lo bastante amplia como para adaptarse a todos los gustos. ¡Aquí os contamos cuáles son los pescados azules y por qué debes apreciarlos!

Características y propiedades del pescado azul

Lo de “pescado azul” es una denominación más comercial que científica, pero, aun así, hay diferencias apreciables respecto al pescado blanco que ayudan a categorizar.

Habitan en aguas superficiales o de profundidad media, cálidas y templadas, tanto del océano Atlántico y el Índico como del mar Mediterráneo o el Negro, entre otros. El desove se produce entre los meses de junio y agosto. Tiene una aleta caudal (la cola) en forma de flecha y dientes afilados.

En términos nutricionales se les conoce como los pescados grasos, a diferencia de los blancos o magros. En momentos de su ciclo biológico, los pescados azules alcanzan un 5% de grasa, como mínimo, con contenidos que varían entre el 2-5% del bonito del norte o el 10% de la anguila.

 

pescado azules cuales son

 

¿Cuáles son los beneficios del pescado azul?

Las propiedades nutricionales del pescado azul se han ido revisando a lo largo de los últimos años. Su alto contenido en grasa ha sido objeto de debate, hasta el punto de que, en los años 70, fueron prácticamente desterrados de la mesa de personas con colesterol alto.

Desde que se demostraron los beneficios para la salud de los ácidos grasos omega 3, hay consenso en señalar sus propiedades:

  • Tiene grasa insaturada rica en ácidos grasos omega 3. Se ha demostrado su contribución a la disminución del riesgo coronario, la bajada de la presión arterial y, en general, a la buena salud cardiovascular.
  • Contiene vitaminas D, A y del grupo B, como la B1, la B12 y la B6.
  • Contiene minerales como el fósforo y el calcio. Este último está especialmente presente en el formato de conservas, como sucede con la sardina.
  • Es rico en proteínas de alto valor biológico, como la lisina o la metionina.
  • Apenas contiene carbohidratos, lo que favorece la consecución del déficit calórico necesario para quienes quieren bajar de peso.

 

pescado azul lista

 

Lista de pescados azules

Teniendo claras sus propiedades, se entiende la recomendación de comerlo una o dos veces por semana. Pero, ¿qué variedad? Afortunadamente, ¡hay muchísimas! Veamos cuáles son los pescados azules más conocidos para que no falten opciones en tu mesa.

  • Atún Claro (Thunnus Albacares)

Dentro de la familia de los atunes, el atún claro es junto al atún blanco o Bonito del norte, la especie más valorada y reconocida por los consumidores. Se encuentra en mares tropicales de todo el mundo y puede llegar a medir 240 cm y llegar a pesar 200 kg.

Para elaboraciones en crudo como sashimi y sushi, se está convirtiendo en un sustituto al atún rojo, especie seriamente amenazada. En conserva puedes degustar durante todo el año, siendo uno de los ingredientes favoritos de ensaladas o pizzas. ¡Descubre nuestras conservas de atún!

  • Bonito del Norte (Thunnus Alalunga)

Habita en océanos templados por encima de los 400 metros y, aunque se comercializa todo el año, la mejor época para degustar es de primavera a otoño, que es cuando el bonito del norte entra en el golfo de Bizkaia y adquiere los mejores niveles de grasa. Es entonces cuando mejor saben manjares como el marmitako o la ventresca a la parrilla con ajo y aceite de oliva.

En conservas, sobre todo tostas o en platos fríos, también hará las delicias de toda la familia. No dejes de probar las conservas de bonito del norte que tenemos en Arroyabe.

bonito del norte pescado azul

  • Bonito o bonito del Atlántico (Sarda sarda)

Una variedad diferente a la anterior, esta con un cuerpo más robusto y una tolerancia mayor a temperaturas variables. Se encuentra sobre todo en el litoral andaluz, por lo que es también conocido como bonito del sur.

Sin embargo, el bonito sarda poco tiene que ver con el bonito del norte ni en su sabor, ni textura; por lo que es importante fijarnos bien en el etiquetado para no confundir ambas especies y no llevarnos sorpresas.

Una conserva etiquetada como bonito también podría ser cualquier otra especie, una melva, un listado, e incluso una caballa… por lo que debemos prestar atención.

  • Atún rojo (Thunnus Thynnus)

Es una especie de atún muy conocida, especialmente en Japón, donde el consumo de atún per capita es el mayor del mundo. El atún rojo está considerado como un manjar y se captura con diferentes artes de pesca que se remontan a siglos atrás.

La mejor época para consumirlo es entre junio y octubre: en crudo en sushi o carpaccio, a la plancha, a la parrilla o en preparados especiales de salazón como la mojama.

  • Boquerón o anchoa (Engraulis Encrasicolus)

También conocido como bocarte, es un pez pequeño que se puede encontrar en aguas costeras y estuarios. Las más apreciadas son las anchoas del Cantábrico, que se venden curadas en sal y cubiertas de aceite de oliva. En fresco, lo más habitual es consumirlo frito.

Otra elaboración muy popular es la de marinar en vinagre, los conocidos como boquerones.

 

boqueron pescado azul

 

  • Caballa o verdel (Scomber scombrus)

Habita en el océano Atlántico y en el mar mediterráneo, y la temporada de pesca se centra de febrero a mayo. Como más se consume es en fresco, aunque también lo podemos encontrar en conserva. Es muy típico consumir frito o al horno, abierta y acompañada por patatas panaderas.

  • Palometa (Brama brama)

Aunque de aspecto no es uno de los pescados azules más agraciados, se trata de uno de los más económicos que hay. Se cocina en adobo, frita, en guisos con carne y/o verduras o en rodajas a la parrilla. En regiones como Andalucía se come mucho en conservas, en los famosos montaditos.

  • Pez espada (Xiphias gladius)

Tiene una morfología muy peculiar y conocida, con un pico plano. Es un predador altamente migratorio y grande, de hasta 4,5 m, y que vive en aguas templadas a unos 800 m de profundidad. Se suele preparar a la plancha, con aceite, ajo, limón y especias. Dado que no tiene un sabor muy fuerte, es especialmente apreciado por los niños, aunque su consumo debe ser muy moderado.

  • Salmón (Salmo salar)

Vive en ríos y mares a lo largo de su vida, pero su pesca está muy controlada porque se le considera vulnerable. De hecho, hay muy poco que sea salvaje en comparación al que procede del de piscifactorías. Pero es otro de los grandes conocidos porque, desde el punto de vista gastronómico, es muy muy apreciado. Gusta mucho a la plancha o parrilla, pero también se vende salmón ahumado, muy utilizado en los actuales desayunos “fit”, con otros ingredientes como el aguacate.

  • Sardina (Sardina pilchardus)

Es el pescado que cierra la lista, otro de los pesos pesados. Es un pescado pequeño, de entre 15 y 20 cm, que habita a unos 50 m y se pesca de noche mediante cerco, generalmente. Tiene cría fácil, luego es abundante.

Tiene muchas formas de preparación. En las costas de Málaga o Granada no hay verano sin las sardinas al espeto: se ensartan para asar a la leña sobre la misma arena de la playa. En conservas también presenta alta variedad, para deleite de quienes lo disfrutan todo el año: en aceite de oliva, en aceite de oliva picante, en tomate…

Riesgos del pescado azul

Como en todo alimento, el pescado azul también presenta ciertos aspectos a los que hay que prestar atención. Debemos evitar especialmente las especies de mayor tamaño.

  • Mercurio

El mercurio es el más peligroso de los metales pesados presentes en el pescado, aunque también están el cadmio, el estaño, el arsénico, el plomo, el cobre o el cobalto. Proceden de la contaminación de las aguas, generalmente por la actividad industrial, es decir, vertidos a ríos que terminan en el mar por arrastre. Luego se depositan en el fondo o están en suspensión, se quedan en organismos filtradores de agua (sobre todo, moluscos) y pasan a sus depredadores directos.

El pescado azul tiene una presencia más alta de metales porque un porcentaje mayor de materia grasa favorece la acumulación. Dentro de esta categoría, los de mayor tamaño acumulan más: el pez espada, la caballa gigante y los atunes grandes (como el atún rojo) son los que más acumulan, y en un escalón más bajo están los pescados de tamaño medio. La sardina, la anchoa, el boquerón o el salmón serían los pescados con riesgo bajo de mercurio.

No te debes preocupar por una posible intoxicación por la ingesta de un pescado o marisco concreto, sino por su acumulación. Por eso se aconseja un consumo moderado, combinado con pescados blancos y mariscos. También tienen metales, pero, al ser menos grasos, acumulan menos.

  • PCB

Los bifenilos policlorados son sustancias químicas también de origen industrial. Fueron prohibidos en los años 70 en Europa y Estados Unidos, pero aún persisten en el medio ambiente. De hecho, en algunas áreas, su concentración es alta en el pescado.

Pese a ello, no deja de ser recomendable comerlo, al menos, dos veces a la semana. Para reducir el riesgo, retira piel, grasas y tripas y no los uses en sopas y guisos. Alterna el consumo de pescados grandes con pescados pequeños para mermar los efectos y, a la vez, introducir variedad.

 

pescados azules

 

  • Parásitos

El más conocido es el anisakis, que provoca alteraciones digestivas y reacciones alérgicas que, en algunos casos, pueden ser graves. Generalmente, cocinado a temperaturas que alcanzan los 60ºC, el parásito no sobrevive. Pero, si vas a consumir pescado crudo en sushi, tartar, ceviches y otras recetas, conviene que lo congeles a -20ºC durante cinco días. Aquí te contamos todos los trucos para eliminar el anisakis.

En definitiva, los pescados azules son esenciales para una dieta equilibrada y saludable. Además de tener altos valores nutricionales, se pueden encontrar todo el año con un sabor excepcional. Los encontremos fácilmente en conserva, por lo que ayuda enormemente su consumo. Exquisito y muy saludable, ¿qué más podemos pedir?

¿Qué es y en qué se basa la pirámide de la dieta mediterránea?

¿Te embarcarías en un viaje gastronómico lleno de sabor que, además, te asegurara salud y bienestar? ¡Lo tienes a la mano! Conocer la pirámide de la dieta mediterránea te da las claves para implementar el interesante patrón alimentario que propone. Sigue leyendo para componer un menú de lo más variado. ¡Y muy sano!

¿Qué es la Dieta Mediterránea?

Se trata de una pauta alimentaria basada en las tradiciones culinarias de los países ubicados en torno al mar Mediterráneo, como España, Italia, Grecia, Túnez o Turquía. Como cantaba Serrat, “de Algeciras a Estambul”.

Para el consumidor medio es interesante porque no se basa en restricciones, como la mayoría de dietas, sino que apuesta por la variedad de alimentos y el equilibrio entre macronutrientes. No rehúye los beneficios de las grasas saludables, por ejemplo, con el aceite de oliva como gran estrella.

Además de un atractivo que resulta magnético por los sabores que logra crear, también cuenta con amplio aval científico como dieta saludable. Se han demostrado sus beneficios en la prevención de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas.

En definitiva, ofrece sabor, bienestar y salud, el combo perfecto. Refleja toda una filosofía de vida, la de países en los que disfrutar de la comida es todo un ritual social.

¿Qué alimentos forman parte de la Dieta Mediterránea?

Aspectos como la invasión de los ultra procesados o el poco tiempo del que se dispone para cocinar están mermando las posibilidades de implementación de la dieta mediterránea en el día a día. Por eso conviene volver a la base para tener claros sus preceptos.

La pirámide es una representación gráfica muy visual de los tipos de alimentos recomendables y la frecuencia de consumo. En la base están los alimentos a los que debes recurrir con más frecuencia. La figura sube de manera ascendente y decreciente hasta llegar a los que se deben consumir menos, que se sitúan en la punta.

Repasamos toda la pirámide de la mano de la Fundación Dieta Mediterránea, que fomenta un estilo de vida saludable basado en esta.

Agua

Fundamental. Se recomienda un consumo diario de entre 1,5 y 2 litros de agua al día. La buena hidratación es esencial para mantener un buen equilibrio interior, pero ten en cuenta que las necesidades varían según edad, nivel de actividad física o condiciones climáticas, entre otras.

Para alcanzar la cantidad recomendada, no te limites solo al agua. Las infusiones de hierbas o los caldos resultan apetitosos, y pueden formar parte de tus rituales diarios. Por ejemplo, en la sobremesa.

Cereales

Cada comida principal debería incluirlos, pues se recomiendan entre una y dos raciones al día de pan, pasta, arroz, cuscús u otros cereales. Son fuente de carbohidratos, luego de energía para nuestras actividades diarias, pero mejor si das preferencia a los integrales.

Verduras y hortalizas

También están en la base de la pirámide, junto a los cereales. Una sugerencia: llena tu nevera y tus platos con amplia variedad de colores y texturas, ¡así acertarás!

Mantén la preferencia hacia las que están crudas o cocidas, que conservan mejor los nutrientes. Además, para ser respetuosos con el entorno, deberías apostar por productos de temporada, tradicionales, locales y, a ser posible, producidos de forma respetuosa con el medio ambiente.

Frutas

Estamos aún en la base de la pirámide. Entre todos los vegetales, frutas y/o verduras, deberías llegar a las cinco raciones diarias. Y es que son la principal fuente de vitaminas, minerales y fibra de la dieta, además de proporcionarte agua.

Aceite de oliva

Es el oro líquido, por eso lo incluimos en muchos de los productos Arroyabe. Mantenemos la tradición centenaria de usarlo para dar un sabor y un aroma por el que se caracteriza nuestra cocina.

Se recomienda su consumo a diario, como los vegetales. Es rico en vitamina E, beta-carotenos y ácidos grasos monoinsaturados, que protegen el corazón.

Las especias

¿Qué haríamos sin ellas? Aportan el condimento, el sabor, ese “punch” que necesita todo buen plato. Puedes consumir hierbas y especias a diario, junto al ajo y la cebolla del sofrito de rigor.

Frutos secos

Frutos secos y semillas también pueden ser de consumo diario. Estamos en el segundo escalón ya en el segundo escalón de la pirámide, sobre vegetales, cereales y aceite. Y hay tanta variedad que cuesta resistirse, sean solos o incorporados a tus recetas favoritas.

Lácteos

Con ellos pasamos a un nuevo escalón, aunque también puedes consumirlos cada día. Hasta dos raciones, si quieres, aunque mejor si son bajos en grasa. Son una fuente de proteínas con alto valor biológico, minerales y vitaminas.

Además, los fermentados tienen microorganismos vivos que contribuyen al equilibrio de la microflora intestinal. ¡No deseches su poder!

Pescado y marisco

Subimos otro escalón y esto se pone aún más interesante, si cabe. Pescados y mariscos no podían faltar en una dieta con tanto carácter marinero, ya que tienen proteínas de alta calidad, grasas, vitamina D y minerales. En esta categoría también están los huevos, aunque de estos se recomienda un consumo más moderado.

Puedes consumirlo una o dos veces en semana, y no te costará hacerle hueco con productos de calidad como los de Arroyabe. Ten en cuenta que, en las conservas de pescado, se mantienen todos sus nutrientes, son más fáciles de almacenar y tienen una fecha de caducidad muy extensa.

Legumbres

Seguimos en el mismo escalón. Puedes consumir una o dos raciones semanales de legumbres, de las que también hay una amplia variedad en los países mediterráneos. Tienen proteínas de origen vegetal, fibra y nutrientes esenciales. Ayudan a controlar el colesterol y la glucosa y, además, son muy versátiles en cocina.

Carne magra

La carne blanca está en el mismo escalón que pescados, huevos y legumbres, y puedes consumirlas dos veces a la semana. El pollo, el pavo y el conejo son los ejemplos clásicos, pues tienen proteínas de calidad y bajo contenido en grasas.

Carne roja

Llegamos al nivel casi casi superior de la pirámide de la dieta mediterránea, en el que se encuentran: patatas (para consumir hasta tres veces a la semana), carnes rojas (hasta dos veces en semana) y carnes procesadas (una vez o ninguna).

Consume carne roja con moderación y, preferentemente, como parte de guisos y otras recetas. Las carnes procesadas pueden ser ingredientes de bocadillos y platos, pero recuerda las recomendaciones.

Aún habría un escalón más, el de la punta de la pirámide. Ahí se encuentran los dulces, que deberías consumir menos de dos veces por semana. ¡Mejor caseros! En cuanto al vino, bebe con moderación y siempre respetando las buenas costumbres.

Hay un tapiz que sirve de base y da estabilidad a la pirámide de la dieta mediterránea. Está conformado por la actividad física diaria, el descanso adecuado y la convivencia con el entorno. ¡Eso es vivir mediterráneamente!

El atún en lata engorda: ¿mito o realidad?

¿El atún en lata engorda? He aquí una duda que a menudo nos hemos preguntado muchos de nosotros. En este artículo vamos a intentar aclarar si hay una relación directa entre atún y calorías, o si estamos hablando de una leyenda urbana.

Las latas de atún en conserva son uno de los alimentos más habituales en nuestros hogares. Por tanto, las dudas nutricionales sobre sus propiedades y calorías también son muy frecuentes. A menudo se recurre al atún o al bonito del norte como una solución muy sencilla y saludable para cocinar.

Sin embargo, este alimento tan apreciado en nuestras despensas no está exento de mitos. Como por ejemplo que su conservación en aceite incrementa considerablemente el volumen de calorías, y por lo tanto, el riesgo de engordar.

Algunas personas también han llegado a afirmar que el atún conservado en aceite pudiera ser incompatible con las dietas de adelgazamiento. O en otras palabras, que lejos de ayudar al adelgazamiento, el atún engorda.

La mayor o menor proporción de grasa incluida en una lata de atún en aceite es algo tan controvertido cómo necesitado de serias aclaraciones. Además, esta grasa no es como la de otros productos alimentarios, sino que resulta ser una grasa saludable, como luego se verá.

atún en lata

¿Cuántas calorías tiene una lata de atún?

En primer lugar, debe señalarse que el atún posee diversas propiedades nutricionales, de las que cabe destacar las siguientes:

  • Proteínas. el atún es uno de los alimentos con mayor contenido proteínico. Las conservas de atún, sean en aceite de girasol o de oliva o en agua, ofrecen una cantidad de proteína mayor que la mayoría de pescados u otros alimentos que consumimos a diario. De tan solo 100 gramos de atún enlatado podremos obtener la mitad de la cantidad diaria recomendada de proteínas.
  • Sal. La cantidad de cloruro sódico contenida en una lata de atún en conserva también se ha hallado sujeta a cierta preocupación, sobre todo por parte de las personas hipertensas. Sin embargo, en el mercado actual se ofrecen diversas alternativas de atún en conserva con un bajo contenido en sal. Así pues, habría que elegir la conserva adecuada según las exigencias y necesidades específicas de la salud de cada uno.
  • Otras propiedades del atún en lata. Cuenta con muchas propiedades beneficiosas para la salud y nutrición del organismo. Así, contiene vitaminas liposolubles como la A y la D, que son esenciales para el mantenimiento y la reparación de los tejidos del cuerpo, así como para el sistema nervioso, el sistema inmunológico, etc. Esta conserva de pescado azul contiene también minerales diversos como el potasio, el fósforo y el selenio. Y además, magnesio, hierro y yodo. Se trata de un conjunto de nutrientes de gran importancia para funciones como el impulso nervioso, el metabolismo, la actividad muscular, o el sistema inmune.

En cuanto a las calorías, merecen atención aparte, por ser el factor principal en el debate de si el atún en lata engorda. En primer lugar, es fundamental tener presente que hay diferencias nutricionales y calóricas entre las diversas modalidades de atún en lata:

  • Atún en aceite de oliva.
  • Atún en aceite de girasol.
  • Atún en escabeche.
  • Atún en agua.

Cada una de estas modalidades de atún en conserva tiene su propio volumen calórico. No es lo mismo establecer, por ejemplo, las calorías de una lata de atún en aceite de girasol que las calorías de una lata de atún en aceite de oliva, o cuántas calorías tiene una lata de atún al natural.

Por esta razón, presentamos una tabla comparativa en la que poder apreciar cuál de estas conservas de atún es la más adecuada para una dieta de adelgazamiento. En esta tabla, se incluyen las kilocalorías por cada 50 gramos de atún en conserva.

 

Tipos de atún en conserva

Kilocalorías por cada 50g

Atún en aceite de oliva

87

Atún en aceite de girasol

93

Atún en escabeche

67,5

Atún en agua

58

Como se puede apreciar, si se está pasando por una dieta de adelgazamiento, lo más idóneo es consumir atún al natural, pues aporta todos los beneficios nutricionales del atún, pero con el mínimo de kilocalorías.

 

Sin embargo, el resto de modalidades de atún o bonito del norte en conserva siguen siendo opciones saludables y que no engordan si se consumen en cantidades diarias recomendadas. Las conservas de atún no son en ningún caso un producto con una cantidad de calorías elevada.

 

Atún en lata vs. Atún en fresco

También podemos elaborar una comparativa entre el bonito del norte o atún en conserva o un atún que podamos comprar en la pescadería. ¿Es preferible consumir atún en fresco? La realidad es que la proporción de proteínas suele ser inferior en este, aunque también la de kilocalorías.

Las kilocalorías por cada 50 gramos de atún fresco son 48 aproximadamente, y las del atún en conserva de 76,37 de promedio. Pero, por ejemplo, una lata de atún en agua tiene un 51% de proteínas, mientras que el atún en fresco sólo un 42%.

Y en cuanto a las diferencias calóricas entre ambas modalidades de atún, llama la atención la corta distancia entre el atún en fresco y el atún en agua (al natural). 48 kilocalorías por cada 50 gramos en el primero, frente a tan sólo 58 en el segundo. Lo que, en términos nutricionales, sigue haciendo del atún en agua una buena opción para las personas que se hallen sometidas a dieta.

el atún en lata engorda

Entonces, ¿engorda comer atún en conserva?

El contenido proteínico, calórico y de carbohidratos del atún en lata sigue haciendo de él, en todo caso, un buen alimento para la población en general y en especial para las personas que practican deporte. Contiene nutrientes necesarias para un buen ritmo en las rutinas físicas y para la posterior recuperación.

Además, hay que remarcar que las grasas contenidas en una lata de atún en conserva no sólo contienen vitaminas liposolubles, sino que además, son grasas especiales y beneficiosas. Se trata de grasas poliinsaturadas, ricas en omega-3 y cardiosaludables, a diferencia de las grasas monoinsaturadas tan presentes en las carnes.

Preguntarse si son sanas las conservas de atún o si el atún en lata engorda pasa por la opción que escojamos y el ritmo de vida que llevemos. Las propiedades de este alimento son muy beneficiosas, pero es que además se ofrecen opciones tales como las conservas de bajo contenido en sal o las de atún al natural. Todas ellas son notablemente bajas en calorías.

 

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